Buscando la mejor versión
«Poder golpear fuerte el tablero», es el objetivo de Ignacio Salgués con la selección en la Copa América que comienza el próximo sábado en Luque.
Uruguay tiene todo pronto para su participación en una nueva Copa América de Futsal. El grupo bajo la conducción de Gabriel De Simone, tendrá su última práctica este miércoles de noche en el Polideportivo de Nacional, y el jueves partirá rumbo a Asunción para disputar el torneo.
El debut para los nuestros será el sábado a las 17:00 en el marco del Grupo A frente a Ecuador. Sus otros rivales de zona serán Paraguay, Argentina y Perú, buscando uno de los dos lugares en semifinales. Antes del viaje, charlamos con uno de los referentes de la selección: Ignacio Salgués.
Nacho, a los 36 años, es todo un símbolo de Uruguay. Vistiendo la casaca celeste desde aquel lejano 2010 cuando fue medalla de plata en los Odesur, se ha convertido en uno de los imprescindibles, llegando incluso a ser capitán. Hoy el pivot habla de las expectativas para el torneo, y si bien la preparación no tuvo «la continuidad deseada”, entiende que el equipo puede perfectamente meterse en la final.
– Con un mes de entrenamientos aproximadamente, ¿cómo vienen los trabajos y el equipo de cara a la Copa?
¡Muy bien! Creo que hicimos una muy buena preparación. Siempre es una fecha complicada para nosotros, porque venimos de terminar la temporada, con cierto desgaste, con cansancio acumulado del año, y no te da para desconectar mucho ni podés perder la forma física. Entre medio tenés las fiestas, que inevitablemente desconectás un poco, y tenés algún día para la familia, y cuando querés acordar, estás jugando el primer partido de la Copa. Así que más allá de las dificultades que implica esta fecha para nosotros, creo que hicimos un gran trabajo.
– ¿Qué significa a esta altura de tu carrera una nueva competencia con la selección?
Significa muchísimo, siempre para mí la selección fue prioridad. Siempre que me fui de un club a otro, fue en pos de buscar mi mejor forma para volcarla a la selección. Para mí es un orgullo, es un placer, es la camiseta que más me gusta vestir, y por la cual hago todo lo que este a mi alcance para lograr la mejor versión posible en este momento de mi carrera.
– ¿Qué objetivos te planteás a esta altura de tu carrera al defender la camiseta celeste?
Los objetivos que me planteo son grupales. Es tratar de que el grupo entre en la misma sintonía, que todos hagamos el esfuerzo máximo por estar ahí, y ganarse un lugar. Que sea motivo de orgullo vestir esa camiseta, que se respete y se valore estar convocado y representarla, y sobre todo creer que es posible meterse en una final de América. Creo que la selección está en un buen momento, porque combina el talento y la frescura de chicos jóvenes con un gran futuro, con jugadores ya consolidados y en buena edad. Sumado a los más grandes que todavía seguimos compitiendo a un buen nivel y podemos aportar, también desde la experiencia. Un proceso que más allá de no haber tenido la continuidad deseada, se viene trabajando hace tiempo, los entrenadores también están convencidos de que podemos dar ese paso… así que pasan por ahí. Por poder golpear fuerte el tablero, y que el futsal uruguayo se meta en una final.
– Después de los amistosos con Argentina quedó como una sensación de que no se habían hecho las cosas bien, ¿Qué vino tras esa fecha FIFA?
Yo creo que fuimos a competir contra una gran selección, con pocos entrenamientos encima, luego de haber parado algunos días post temporada, con ausencias importantes. No solamente de jugadores sino también de características. Cuatro últimos hombres, un solo zurdo, y poco tiempo de trabajo. Entonces en ese contexto era difícil sacar una buena versión colectiva; creo que tuvimos un buen primer tiempo del primer partido, y después algún pasaje aislado del segundo. Alguna individualidad que resaltó… Pero sin dudas no nos vinimos conformes y trabajamos duro todo este mes para levantar en todos los aspectos y ser un equipo mucho más solido que el de aquellos amistosos.
Nota: Luis Diego Silva
