Pato Aventuras
«Me sentí representado desde el día uno por los jugadores», dijo Diego Pastoriza, entrenador de Nacional, tras la obtención del título.
El verano 2026 daba una de las grandes sorpresas en materia de mercado de pases. No era el caso de un jugador, sino de un director técnico. Diego Pastoriza, que integraba el plantel de Racing hasta hacía poco -y su idea era seguir jugando- era el elegido para asumir en la Primera de Nacional. Con experiencia como DT en juveniles y femenino, el Pato llegaba a la entidad tricolor para tener su primera vez al frente de un elenco de mayores.
Menos de diez meses pasaron y los resultados no podían ser mejores. Título de campeón uruguayo y una Copa Libertadores donde finalizó sexto entre doce participantes. Al término del partido clásico, y después de abrazarse con un pueblo, Pastoriza dialogó con El Show acerca de la consagración.
“Era importante manejar la ansiedad de muchos años, un peso difícil. Creo que arrancamos bien. En realidad todo el partido fuimos más, creo que el resultado no fue correspondiente a lo que se vio en la cancha. Pero cometimos dos errores puntuales cuando íbamos 3-0 y se pusieron 3-2. Ahí podían empezar a venir los fantasmas pero por suerte hicimos el cuarto y se terminó”, aseguró el DT albo.
“Para mí fue un gran desafío. Nacional confió en mí desde el día que me llamaron. Es una gran alegría. Para Nacional es volver a lo más alto. Creo que es un plantel con jugadores el 90% menores de 30 años, la mayoría abajo de los 25, que tiene para largo rato ser campeones”.
Pastoriza hizo hincapié en que es un “volver a creer en esta institución que trabaja muy bien. Los jugadores son lo único importante acá. Nunca dudaron de mí. Me siento representado desde el día uno por los jugadores, y eso es lo más gratificante que le puede pasar a un entrenador”.
Horas más tarde en su cuenta de Facebook, el técnico tricolor también reflexionó sobre su primera temporada en el club: «Un año soñado desde todo punto de vista, con un camino que empezó allá por enero cuando Aníbal me llamo y me dijo que quería que fuera el técnico. Una decisión que no dude nunca, porque sabía que era un desafío enorme y de eso se trata la vida, de ir atrás de las zanahorias (como les digo a mis jugadores jeje), y esta era muy hermosa. Luego llegó la reunión con Tatiana Villaverde, que se ve la convencí y desde el día uno confío en mí y me dejó trabajar con tranquilidad y autonomía. Ellos dos me dejaron armar el plantel a mi gusto, para y como yo quería. ¡Me dieron todo! Luego llegó el armado del plantel y cuerpo técnico hasta ese 23 de febrero que comenzó el camino».
«Un camino que termina de la forma más hermosa que podía terminar, campeones en tu cancha y ante tu clásico rival. Rival que venía de ganar 7 veces seguidas y no era fácil destronarlo, pero este grupo de jugadores estaba ahí atrás de su zanahoria, esa que sabían no se les iba a escapar y fue así. Gracias jugadores, ¡no me lo voy a olvidar jamás. Prometo intentar ser mejor para poder corresponder todo ese amor que me dieron», agregó Pastoriza, quien también destacó el trabajo de Nicolás Mato, su asistente técnico, y de Nahin Zagia, el preparador físico.
Foto: Diego Muñoz
